PASADO Y PRESENTE

Corrí la cortina. Orbayaba. Tal vez el tiempo tendría mucho que ver con mi estado de ánimo.
Me encontraba melancólica, añorando momentos del pasado. Tan al ayer me fui que llegué a mi niñez y recordé aquellos días de agua que los mayores encontraban aburridos, y yo, muy llenos de vida. Así que garré chubasquero, botas de agua y, sin paraguas, salí a caminar. Pasaron en coche un par de vecinos , otras dos mujeres preparadas para el día. Sonreía al ver sus caras, casi podía leer sus pensamientos. Me volví niña. Caminé bajo la lluvia. Mi cara arroyaba, mi ropa empapada, salté algún charco. Extendí los brazos, cogí aire, me dejé envolver por ese momento. Me sentí bailar libremente.
Me llené de vida. Sentí frío. Regresé a mi hogar.
No era el de mi niñez y juventud. Sí, el que yo decidí formar.
Me sentí feliz.
Al fin y al cabo, en él está reflejado parte de lo que añoré al amanecer.

Luly de Lola

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