EL ODIO

El orbayu que comenzó a caer fue un mal augurio de todo lo que Ander Ariznabarreta iba a sufrir en las próximas horas. Y para toda su vida.

Una funcionaria, con voz aséptica, al teléfono; una carrera al Hospital de Cruces y, al final, la confirmación de sus peores presentimientos: su hijo Unai había sido asesinado.

– ¿Quién fue?
– No lo sabemos aún….creemos que fueron los de ETA.
– ¡Malditos! ¡Asesinos! ¡Los voy a matar a todos! ¡A ellos, a sus padres, a sus hijos!
– Nekane, tenemos que hablar….
– Coño, Ander, quince años divorciados y tenemos que hablar…¿de qué?
– Es sobre Unai.
– Qué le pasa a ese vago…es igual que tú…
– Hemos de hablar, Nekane. Es grave.
– Cómo de grave, qué pasa…
– Un accidente…está en Cruces, te recojo.
– No. Voy ahora mismo.

Diez minutos escasos, eternos, y el encuentro con el dolor, con la muerte.

– ¡Malditos! ¡Asesinos! ¡Los voy a matar a todos! ¡A ellos, a sus padres, a sus hijos!
– Son los tuyos, la causa de tu irritación cuando Unai te dijo que se iba a la Academia de Baeza…
– No es el momento, Ander…
– ¿De qué es el momento?

De odiar.

De la Fresange

Volver a la lisa de finalistas

Siguiente relato

Volver al índice de relatos