CUENTOS

Esta tarde de orbayu me recuerda aquellas lejanas tardes en que nos leían cuentos de un libro maravilloso. Historias y personajes que han quedado grabados en mi memoria para siempre. Probablemente estaban basados en los cuentos de los hermanos Grimm o de Perrault . Nunca lo comprobé. Para mí eran los cuentos que nos leía papá, nadie lo hacía como él. También era extraordinario cuando los inventaba.

Por desgracia aquel libro desapareció, quizá se perdió en alguna mudanza. Durante años lo busqué. No podía pasar por una librería de viejo, o, cualquier otra sin preguntar si lo tenían, o, como conseguirlo.

Una soleada mañana de domingo dando un paseo por el rastro, recuperé mi vieja costumbre y pregunté, sin éxito, en todos los puestos de libros.

Ya de retirada, en una callejita lateral, descubrimos una pequeña librería con aspecto de muy antigua. Empujé la puerta. Todo estaba en penumbra. Sin saber porqué me dirigí hacia una silla desvencijada donde se amontonaban unos cuantos libros y ALLÍ ESTABA. Creo que aquellos personajillos me llamaron con sus vocecitas.

Suarna

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