ENFADO FRATERNAL

No recuerdo muy bien porqué pero llevábamos dos meses sin hablarnos cuando nos cruzamos en la calle; Yo subía, él bajaba y desde debajo del paraguas que nos protegía del orbayu, nos miramos sin decir nada y en esa misma mirada todo quedó aclarado, por lo que la sonrisa acudió al gesto y la palabra a la conversación.

Maryloly

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