TABERNAS

Habían llamado a su tasca Orbayu, en recuerdo de los tiempos de su infancia. La nostalgia debía ser cosa de familia porque su hermano había abierto una cafetería en la misma calle llamada «El Llambión»

Se abrió la puerta y entró una bocanada de sofocante calor. Era Manuel, de vuelta de la playa. El pequeño no se cansaba de escuchar una y otra vez las historias sobre los bosques de su infancia.

Mamá ¿eran muy grandes los bosques donde jugabas?, preguntó una vez más.

Sí, le respondí, ¿ves donde se acaban aquellas chumberas? Pues desde allí hasta esta casa todo era un umbrío castañar.

Chotacabras

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