OSCURIDAD

Me besa el orbayu
con besos de seda,
con labios de lluvia,
con celos de niebla.
Me besa la cara
con lágrimas llenas
de un sueño imposible
de amar y olvidar.
Me besa la noche,
la blanca marea
me deja en la arena
como un vendaval.
Me mata la pena
de esta soledad
tan sola, tan llena
de sueños de mar.
Si llega la aurora
esta madrugada,
el elma serena
volverá a brillar
como una cadena
de brisa y de llanto
que muere en la noche
de mi oscuridad.

Castañedo

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